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10 consejos sobre cómo cuidar la piel de tu cuerpo

Las Reglas de oro:

La piel bella y saludable requiere cuidado diario. Si sigues las reglas de oro después de la ducha diaria, en vacaciones, durante los meses del frío invierno… ¡tu piel estará más suave, elástica y radiantemente bella!

1.Protejo la piel del sol. Para mantener la piel saludable, no salgas al sol sin protección. Aplica una crema solar con un SPF que esté adaptado a tu tipo de piel. Repite la aplicación de manera regular. También es recomendable que no se esté bajo el sol durante las horas de más calor del día.

2.Solo uso jabón suave para la piel. ¿La piel de tu cuerpo tiende a secarse, sobre todo después de la ducha? Es importante usar productos de cuidado de la piel suaves y sin jabón para la rutina de limpieza. Si utilizas productos demasiado fuertes, tu piel puede volverse extremadamente seca y sentirse molesta. Los mejores productos que se pueden usar son: jabones ricos en lípidos.

3.¡En la ducha!. Para la piel es mejor la ducha que el baño, que tiende a deshidratar la piel. Asegúrate de que el agua esté templada mejor que caliente. Para los amantes del baño, esta bien darse un baño de tanto en cuanto. Sin embargo, ¡no estéis en el agua mucho tiempo!

4.El arte de secar con suavidad la piel seca
. Antes de que te salgas de la ducha, aclara el cuerpo entero bien para eliminar cualquier resto del producto de limpieza. Después seca con rapidez la piel dando suaves golpecitos en las piernas, pecho, brazos, etc. con la toalla. NO frotes la piel con agresividad hasta que esté seca.

5.Hidrato la piel a diario. ¡Haz de la hidratación un hábito diario! Después de darte suaves golpecitos con la toalla para secar la piel, utiliza una crema adecuada para hidratar la piel de manera efectiva. Esto te ayudará a reparar la película hidrolipídica que cubre la epidermis. No te olvides de que hay que hidratar TODOS LOS TIPOS DE PIEL!



6.Cuando hace frío fuera, me abrigo. ¿Te has dado cuenta de que la piel se vuelve particularmente sensible durante los meses de invierno? De hecho, el clima frío, al igual que el viento y el sol, tiende a secar la piel, dejándola con una molesta sensación de tirantez y picor. Tan pronto como las temperaturas disminuyen, asegúrate de que te abrigas. ¡Y no olvides protegerte las manos!

7.Bebo mucho agua. Para tener una piel bella, el cuerpo necesita cantidades suficientes de líquido. Asegúrate de que bebes el agua suficiente, ej. Aproximandamente 8 vasos al día. Un vaso de agua cuando te levantes, un té para desayunar, agua mineral a lo largo del día, té de hierbas por la noche... ¡De esta manera puedes cumplir con todos los deberes diarios!

8.¡Como de manera saludable y equilibrada!. Una dieta saludable y equilibrada no es solo buena para tu cuerpo sino también para tu piel. Cada día debes comer cinco piezas de fruta y verduta, ricas en antioxidantes. Esto te ayudará a mantener tu piel bella y saludable.

9.Duermo las horas de belleza. Si duermes lo suficiente, tu piel estará radiantemente saludable! Tu cuerpo necesita una cantidad de sueño para estar saludable: 7, 8, 9 horas… De hecho, la necesidad de sueño vienen marcada genéticamente.

10.¡Deja de fumar!. ¿Fumas? El tabaco es muy perjudicial para la piel. Deja el cutis apagado y mate y hace que la piel envejezca con más rapidez. Esta es una buena razón para apagar el último cigarro, ¿no crees?


Porque soy joven y quiero seguir siéndolo.

"Me gusta sentir, explorar, experimentar. Descubrir mundos distintos, conocer personas interesantes, empezar proyectos nuevos. Acertar y también aprender de mis errores. Me importa mi salud. El deporte y la dieta forman parte de mi vida. Cuido mi piel porque es reflejo de mí y de mi bienestar. En definitiva, vivo con pasión".

¿Por qué envejece la piel?

A lo largo de la vida estamos expuestos a una serie de factores que provocan y aceleran el envejecimiento de nuestra piel. La biología, la nutrición, la temperatura, la contaminación y la radiación solar son algunos de estos factores que impactan en nuestra piel generando envejecimiento.


ISDIN, expertos en photoaging

ISDIN es tu aliado perfecto para ayudarte a proteger tu piel contra el photoaging y reparar daños actuales. Desarrollamos gamas expertas en anti-edad y fotoprotección, utilizando ingredientes altamente eficaces e innovadores.

Live Young, de ISDIN, es la colección ideal de expertas rutinas de tratamiento, que combinan cuidados de anti-edad y fotoprotección para ayudarte a mantener una piel sana, bonita y de aspecto joven.

Descubre nuestras expertas rutinas de cuidado contra el photoaging

Para poder combatir los signos del photoaging, es clave PROTEGER nuestra piel de los efectos de la radiación solar, y también REPARAR la piel de los daños ya producidos.

PROTEGER

Proteger la piel a diario de la radiación solar, usando un fotoprotector adaptado a tus necesidades de un factor SPF 50 y re-aplicando cada dos horas, para asegurar que la radiación no acelera el envejecimiento de la piel.

FotoUltra AGE REPAIR
El primer fotoprotector facial con triple acción contra el fotoenvejecimiento,con una protección SPF 50 y textura ligera de rápida absorción.





REPARAR

Reparar la piel del daño ya producido por la radiación solar y los demás factores de envejecimiento, utilizando productos con alta concentración en anti-oxidantes, nutrientes y potentes hidratantes.

Isdinceutics Day&Night Antioxidante
La rutina Day&Night antioxidante en ampollas, con Flavo-C Ultraglican para el día y Flavo-C Melatonin para la noche, para reparar el daño producido en la piel a nivel celular y restaurar la belleza natural de tu piel.

Las lesiones musculares, muy comunes en el deporte

Las lesiones musculares son muy habituales en la práctica deportiva, sobre todo las que afectan a las extremidades inferiores.
Estos daños en los músculos pueden estar provocados por causas directas, como una contusión o una laceración, pero normalmente tienen su origen en factores indirectos asociados a un sobreesfuerzo muscular.
Dentro de la categoría de lesiones musculares, se incluyen dolencias como agujetas, contracturas provocadas por sobrecarga, o desgarros musculares completos que pueden requerir unos tres meses para su total curación.
Este tipo de lesiones musculares deportivas se caracterizan por la aparición de un dolor repentino, en forma de tirón o pinchazo, cuya intensidad dependerá del grado de afectación de los músculos implicados.
Aunque pueden tener un origen multifactorial, se asocian a la mala preparación física, a un desequilibrio muscular y a la fatiga.

"Para prevenir este tipo de lesiones, es fundamental realizar siempre un calentamiento específico para cada deporte antes de iniciar el ejercicio. De este modo, se conseguirá una mayor irrigación sanguínea de los músculos y, por tanto, minimizar el riesgo de sufrir un daño. También, al finalizar el entrenamiento, es clave bajar el ritmo progresivamente, nunca de golpe, y dedicar unos minutos a los estiramientos."

Las lesiones musculares deportivas más frecuentes

Entre las lesiones de tipo muscular que suelen afectar a las personas deportistas, destacan las localizadas en los siguientes músculos:
  • Lesión en el cuádriceps: Se caracteriza por el dolor al tacto, el estiramiento o la contracción de los músculos localizados en la parte delantera del muslo. Estas lesiones en el cuádriceps suelen aparecer al chutar o correr, por ejemplo.
  • Lesión en los isquiosurales. Causa un dolor agudo que provoca, de forma inmediata, la imposibilidad de movilizar los músculos de la zona trasera de los muslos. Las lesiones en los isquiosurales suelen darse en la carrera o por un exceso de estiramiento de los músculos.
  • Lesión en los gemelos. Produce un dolor súbito e intenso en la parte trasera de la pantorrilla, provocando que caminar resulte muy doloroso, por lo que causa una cojera evidente. Además, suele aparecer un derrame sanguíneo que puede llegar a alcanzar los dedos de los pies. Este tipo de lesiones en los gemelos acostumbra a producirse cuando la rodilla está en extensión y el tobillo, en flexión. Por esta razón, es habitual en tenistas.
  • Lesión en los aductores. Se trata de un dolor muy agudo en la parte interior del muslo, generalmente localizado en la zona de la ingle, que tiende a aparecer al cambiar de ritmo o dirección en el movimiento, así como al chutar.
En función del tipo de daño muscular y su nivel de afectación, el proceso de curación puede variar de forma significativa.
No obstante, los diferentes tratamientos para las lesiones musculares deportivas se basan en ir preparando los músculos para recibir un estímulo cada vez superior.
"Lo fundamental en cualquier caso es, en las primeras 24-72 horas, reducir el edema y la inflamación. Para ello, se recomienda aplicar el denominado método RICE. Es decir: Rest (descanso deportivo), Ice (aplicación de hielo), Compression (compresión) y Elevation (elevación de las piernas)."

A pesar de que pueden tener un origen multifactorial, las lesiones musculares en el deporte se asocian a la mala preparación física, a un desequilibrio muscular y a la fatiga.

El objetivo es prevenir el empeoramiento de la rotura muscular, disminuir el hematoma y la inflamación, favorecer el retorno venoso y acelerar la recuperación.

Como medida concreta, se recomienda combinar la compresión con la crioterapia (aplicación de frío) en intervalos de 15 a 20 minutos de duración, repitiéndolo cada 3 o 4 horas.
Además, se pueden utilizar analgésicos como el paracetamol para aliviar el dolor. En cambio, hay que evitar el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINES) como el ibuprofeno, ya que estos interfieren en la regeneración de los tejidos musculares.